Tecnología de Vanguardia. Criocirugia renal

Criocirugía renal

 

¿QUE ES LA CRIOCIRUGIA RENAL?

La criocirugía renal es el tratamiento del cáncer de riñón a través del frio extremo. Es una alternativa viable a la cirugía parcial o total, que aúna las ventajas del control radiológico y las de un tratamiento mínimamente invasivo

INTRODUCCION

El desarrollo de Nuevas técnicas quirúrgicas en medicina está experimentando un gran crecimiento. Entre estas técnicas se encuentra la Criocirugía que ha pasado de la fase experimental a la práctica clínica como es, a modo de ejemplo, en el tratamiento del cáncer de próstata o en los tumores renales.

La criocirugía de los tumores renales es el tratamiento que utiliza el frío extremo para destruir las células tumorales del riñón. Esta técnica tiene ventajas como son la rápida recuperación del paciente con el alta a las 24 horas y es una técnica poco invasiva frente a otras técnicas como son la cirugía abierta.

Según los datos clínicos recogidos durante 10 años en EE.UU., ningún otro procedimiento para el tratamiento del carcinoma renal manifiesta unos resultados con una recuperación del paciente tan rápida y una calidad de vida posterior tan alta.

CRIOABLACION

La criocirugía es el tratamiento del tejido mediante la formación de hielo. En 1964, los investigadores concluyeron que temperaturas de -20º C mantenidas durante un minuto causan muerte celular. En los años siguientes se establece el papel principal que la repetición de ciclos rápidos de congelación y lentos de calentamiento poseen en la lesión celular por frío.

Durante el proceso de crioablación, el frío se extrae de una criosonda o aguja que produce la congelación del tumor. A medida que disminuye la temperatura se produce enfriamiento y la ulterior congelación del tejido con formación de una bola de hielo alrededor de la criosonda. La congelación y posterior calentamiento producen la muerte celular por diversos mecanismos. Durante el tratamiento propiamente dicho, la criocirugía produce lesión celular directa e inmediata. Tras el tratamiento acontece la lesión tisular tardía o indirecta por daño irreversible en la microvascularización del tumor.

CRIOCIRUGIA RENAL

El uso indiscriminado de la ecografía ha contribuido sustancialmente al diagnóstico de pequeñas masas renales que antes pasaban desapercibidas. En la última década, el número de cánceres renales ha aumentado lenta pero constantemente a expensas del incremento de tumores localizados pero también en la de tumores avanzados.

En el momento actual, se está asistiendo a un aumento progresivo del diagnóstico de masas renales de pequeño tamaño por lo que el porcentaje de masas benignas o con bajo potencial biológico parece ser considerable. Una revisión retrospectiva de la Clínica Mayo sugiere que la proporción de tumores de bajo grado es mayor en las masas menores de 4 cm de diámetro. La cirugía parcial en estos tumores proporciona tasas de supervivencia específica a 5 y 10 años superiores al 90 % en este grupo de pacientes.

Tras el diagnóstico de una masa renal menor de 4 cm., las opciones son la vigilancia expectante, la nefrectomía parcial o el uso de un tratamiento ablativo en forma de criocirugía o radiofrecuencia.

La utilización de estas nuevas tecnologías en medicina como son la criocirugía permite optimizar el tratamiento de esas pequeñas masas renales con dos objetivos fundamentales: la máxima conservación de la masa renal funcionante y la disminución de la morbilidad (efectos secundarios) del tratamiento

PROCEDIMIENTO

La criocirugía es un procedimiento quirúrgico que se realiza en quirófano con el paciente anestesiado. Existen dos tipos de procedimientos: laparoscópico (se introducen unos instrumentos a través del abdomen) o mediante la utilización de un TAC o escáner para localizar el tumor.

Tanto por una vía como por otra se introducen unas agujas especiales denominadas criosondas hasta la zona tumoral cuya misión es crear una bola de nieve para congelar el tejido tumoral y sus márgenes. Se realizan dos ciclos de congelación que producen una mayor área de destrucción cancerosa. Los ciclos de calentamiento se realizan a continuación de un ciclo de enfriamiento. La temperatura es el parámetro no solo clave sino también el más fácil de medir durante criocirugia.

El objetivo de la criocirugia es alcanzar temperaturas extremas en el tejido a destruir iguales o por debajo de la temperatura letal. La temperatura que se ha relacionado con la necrosis celular de la célula renal en estudios “in Vitro” es la de – 19,4oC. Actualmente la temperatura puede monitorizarse mediante termo sensores colocados en el margen tumoral o mediante la verificación y seguimiento ecográficos de la bola de hielo.
La temperatura en la periferia del tumor debe ser la necesaria para producir necrosis. Los gases empleados para enfriamiento son el Argón. Para calentar o descongelar se emplea el Helio

INDICACIONES PRINCIPALES DE LA CRIOCIRUGIA RENAL

Al margen de aquellos casos de diagnóstico incidental en presencia de riñón contrateral sano y en ausencia de comorbilidad (otros problemas médicos del paciente), los tratamientos ablativos como la criocirugía renal son de elección en determinadas situaciones clínicas: casos de progresivo desarrollo tumoral durante el curso de la vida como sería la enfermedad de Von Hippel Lindau o en pacientes con insuficiencia renal o monorrenos (pacientes con un solo riñón) así como en aquellos que con limitada expectativa de vida que no serían tributarios de una cirugía agresiva.


Las principales indicaciones son:

  • Masas renales no mayores de 4 cm
  • Lesiones de situación periférica y exofítica

    VENTAJAS CLÍNICAS EXCEPCIONALES DE LA CRIOCIRUGÍA EN CÁNCER RENAL

    • Recuperación rápida de la actividad normal-Días de ingreso: 24-48 horas
    • Sin ingreso en la UVI
    • Virtualmente sin pérdida de sangre. Ideal para pacientes de alto riesgo porque se suprime la necesidad de transfusiones sanguíneas
    • Efectos secundarios del procedimiento más bajos frente a la cirugía tradicional como son la ausencia de herida quirúrgica, menos dolor postquirúrgico y la rápida recuperación clínica
    • Alto índice de calidad de vida
    SEGUIMIENTO

    El objetivo de la crioablación no es la extirpación de la masa tumoral sino la necrosis “in situ” o destrucción tumoral. Tras crioterapia la lesión permanece pero sufre cambios asociados al proceso reactivo: edema e inflamación como respuesta a la agresión y necrosis como respuesta al tratamiento.

    La TAC o la RM (Resonancia Magnética) son las pruebas radiológicas más adecuadas para controlar la evolución postoperatoria de la masa renal tratada mediante crioablación.


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